25/1/12

In one of these days...

En un día de estos en que suelo pensar, hoy va a ser el día menos pensado. O me callo porque es cómodo engañarse.

Pues no, no es cierto. Me callo porque ha ganado la razón al corazón.
Ver su nombre en todos lados, y se llega a pensar que sólo son tus imaginaciones. Puede que sea posible oír susurros en el viento, e incluso sentir que a veces te abraza, y sin embargo es el pesado abrigo que cargas. También llegas a ver su cara en cada cristal, o le buscas entre una multitud por si la casualidad se diera y poder verle. Tampoco puedes evitar obsesionarte y soñar con él todas las puñeteras noches. 

Desde el momento en que te conocí, resumiendo con prisas tiempo de silencio. Te juro que a nadie le he vuelto a decir que tenemos el récord del mundo en querernos.

Esa identificación en cada cosa que ves u oyes, como la música; porque todas las canciones hablan de ti o de él, e incluso de los dos. Porque no puedes evitar ver una pareja cogida de la mano y pensar que sois tú y él. Ni tampoco leer o ver historias de amor -las mismas que te hacen llorar y te dan por pensar en que los finales finales no existen o que tíos/as como los de las películas tampoco- mientras comes chocolate, y mucho menos hablar de mirar esas letras que componen una frase preciosa en medio de una pared.

Por eso he esperado con la carita empapada que llegaras con rosas, mil rosas para mí. Porque ya sabes que me encantas esas cosas, que no importa si es muy tonto, soy así. Y aunque parece mentira que se escape mi vida, imaginando que vuelves a pasarte por aquí... donde los viernes cada tarde como siempre la esperanza dice: Quieta y quizás sí...

Se está loco, loco de remate. Y piensas que la locura es buena, porque te da por imaginar que un día vendrá a tu ventana a decirte que aunque el mismo cielo os cubre es demasiada la distancia entre ambos. Tal y como si fuérais Romeo y Julieta sin un final trágico. 

Procura encender el secreto, una vela no sea que por si acaso; un golpe de suerte algún día quiera... que te vuelva a ver. Traduciendo estas palabras a un trozo de papel.

Que no puedes llegar a olvidarlo aunque te arranques la cabeza y el corazón. Que piensas en el peor error de tu vida, en las veces que el mismo Cupido te ha defraudado, o en el mejor; y esperas en que se sume un tanto éste último. 

Pero pase lo que pase, aunque otro me acompañe; en silencio te querré, en silencio te amaré, tan solo a ti.



~Sora


16/1/12

No more fairies and no moreleyends

Vivía en el mundo al revés...

No creía en las hadas, ni en los cuentos sobre éstas. Pensaba que era ridículo creer en esos seres mitológicos, propios de las leyendas. Tampoco creía en los príncipes. Ni en el azul, verde o rojo; ni siquiera en el naranja. Para ella no existían en lo absoluto. Todo tonterías. Lo único que hacían era llenar de cabeza de pájaros, de ilusiones que se rompían con la misma facilidad que el cristal.

Aún manteniendo sus ideales firmes como rocas, decidió vestirse con un vestido azul marino por las rodillas, que se elevaba bailando con la mínima corriente de aire. Poco arreglada, con un recogido a un lado; dejando caer esos bucles rubios que conjuntaban con sus ojos y su clara piel. Con la intención de marcharse nada más ver el panorama, se plantó sola en el baile de primavera. ¿Por qué no? No necesitaba de alguien para pasárselo bien, ni tampoco quería depender de ese mismo alguien durante toda la noche. Menos aún, mencionar el ponerse nerviosa por su culpa o estar toda la noche planificando su primer beso. Tonterías.
Para ella su primer beso tenía que ser adrenalina inyectada en su sangre, tenía que ser una explosión dentro de su cuerpo, un accidente, un "no planeado" repentino. No quería arrepentirse de su primer beso, ni tampoco olvidarlo. Quería que fuera el único beso especial de todo el globo terráqueo.

Con gesto relajado se sentó en la primera silla que encontró. Estaban casi todas libres, así que no le supuso un gran problema. El resto de la gente, estaba bailando con sus parejas en la pista, hasta que comenzó esa canción ambiental, romántica con ese solo de saxofón. En esos tres minutos con cincuenta y cuatro segundos, algunos pretendientes se le acercaron para sacarla a bailar; aunque todos recibieron la misma respuesta negativa. Desilusionados y rencorosos, recorrían la sala de baile encontrando a otra pareja.
Tras ver el ambiente romanticón que había, decidió sacar el móvil para ver la hora, las once y media. Demasiado pronto. Todavía podía darse una vuelta por los exteriores y pasarse por la mesa de ponche.

Lo único que había conseguido era demorarse un cuarto de hora más. Justo el tiempo necesario para que la graduación del ponche subiera a su cerebro para nublar sus sentidos. Fue ese mismo descuido el que trajo lo impensable. Una sombra se ciñió sobre ella, agarrándola y tapando con unas anchas y frías manos su boca. La retiró a una esquina oculta por la sombra de la farola que producía una de las múltiples casas del vecindario.

-¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí? - soltó en cuanto su boca se desprendió de las desconocidas manos tras un largo forcejeo.
+ Un príncipe. Y te quiero a ti.
- Pues siento decirte que no creo en los cuentos de hadas, así que para mí, no existes. ¡Suéltame y desaparece por dónde has venido!
+ Bueno, bueno, bueno, pues sí que tenemos el genio encendido... Vale, entonces hagamos una cosa. Seré tu ladrón, el malo de la película. El que siempre regresa cuando todo vuelve a la normalidad. Seré el antihéroe que todos temen.
- Estás loco...
+ Ni mucho menos, Cenicienta. - dijo el desconocido señalando el zapato que había perdido tras el "encontronazo". Aunque ella hizo intentos de ir a por éste -porque la repudiaba que la llamaran como a una princesa de los mismos cuentos, de los que negaba existencia-, el Desconocido, ni mucho menos dejó que fuera a por él.
- Déjame, quiero ir a por mi zapato. ¡Suéltame, he dicho que me suel...!

A mitad de la frase como bien dijo antes que era: el antihéroe. El que se llevaba a la princesa para que fueran a rescatarla, el mismo que destruía la ciudad en algunas ocasiones cinéfilas. Ése fue su propio antihéroe, todo lo contrario al esperado príncipe azul. El mismo que le robó su primer beso, el mismo que apareció de la nada y la llevó al rincón de oscuridad para no revelar su identidad. Aunque conocía demasiado bien esas manos tanto de cerca como de lejos. Conocía su figura aun sin verla.
Y aunque no fue como esperó, sí que sintió esa revolución dentro de su cuerpo, ese malestar de cabeza tras pasar lo que nunca pasaba en los cuentos.
Miró el reloj de su cuento al revés, de su mundo ideal...

... allá donde la hora de Cenicienta son las doce y media.


~Sora

6/1/12

Merry Christmas or not so happy

Night, hoy, todo el mundo debería estar abriendo sus regalos. Las cantidades de regalos que les han debido de dejar bajo el árbol. Y... me he acordado de cuando era pequeña.

Me levantaba súper ilusionada a las 7:00 de la mañana o así para correr a ver qué me habían dejado bajo el árbol. Pero para mi sorpresa todos los años, nunca estaban donde deberían. Corría por toda la casa, porque estaba segura que algún regalo me tenían que haber dejado. Y así era, estaban escondidos. En la ducha, tras la puerta, en ese armario escondido o debajo de la cama. Como si fuera una exploradora encontraba uno. Y para mí ya podría haber más regalos que ese pequeño regalo que me habían traído, me hacía ilusión. No me importaba si no había más, porque justamente me habían traído lo que yo quería. Aunque siempre picaba la curiosidad de seguir mirando y encontrarlos uno a uno; hasta que reunía todos y despertaba al resto de la casa porque habían hecho caso a mis peticiones.
Ahora en cambio es diferente. Ya no tengo los cinco años que tenía entonces, ni tampoco comenzaba a pensar qué me escribiría en la carta durnate el verano; pero todas las noches siempre pienso qué regalo traeran esta vez, o si estará escondido. Y confieso que me ilusiona pensarlo, aunque ya no sea una niña, pero el simple hecho de encontrar un papel de regalo me ilusiona. Lo confieso. Pero esa ilusión que tenía entonces y hace unos años se ha evaporado completamente para siempre.

Levantarte ilusionada, mirar el árbol y no encontrar nada. Simplemente un pequeño frasco de colonia, que ni si quiera tenía caja para envolver... la verdad, me ha decepcionado. Aunque debería de dar gracias porque el año pasado no me trajeron nada, pero es que no era lo que esperé. Esperaba la promesa que me hicieron, Night. Y se la han pasado por el forro, literalmente. Al igual que los tres últimos años, porque cada año va de mal en peor. Yo no sé si es porque cada año se van desprendiendo más de la tradición por eso de que "te vas haciendo mayor", o simplemente porque a la gente no le apetece regalar nada por navidad. Aunque claro, siempre están los que regalan con propósito de que les regalen a ellos, como es mi caso. Encima, me lo echan en cara. Y te preguntarás, ¿quiénes? Pues los mismos que te trajeron a mis manos Night.
Si quieres que te confiese algo más, me ha dolido porque quiero tener otra vez esa ilusión, pero ante todo quiero que para mí el "día de los regalos", sea otro día normal y corriente porque estoy cansada de esperar un pequeño regalo que me guste, y que yo misma desee. No lo primero que la gente encuentre. Y sobre todo, que no te reprochen que sea a cambio de algo. Sino aquél que salga del corazón. Que no quiero que me regalen dinero para que luego me lo gaste en regalarles a ellos, ni a los demás, sino en comprarme lo que YO QUIERA. Que estoy cansada de que me llamen egoísta por desear que me traigan algo, de ocultar las lágrimas porque no era lo que esperaba y de que cada año sea peor que el anterior, que sólo haya broncas y broncas este día, y que sólo pinte la decepción.

Antes, dormía para que me trajeran los regalos. Ahora duermo porque no quiero despertarme, no ver nada con mi nombre, y decepcionarme hasta llorar como en los últimos años.

¿Es tanto pedir, esas Navidades que había cuando era pequeña?

~Sora

5/1/12

Wanted or unwanted, 2012

Night, ya comenzó el año. Un nuevo año que cargaba de ilusiones y que ahora mismo creo que se quedaron en el horrible año anterior. Y eso que dicen año nuevo, vida nueva. Pero la verdad es que esta "vida nueva" no se parece en nada a como yo me lo esperaba.

Llevamos justamente unos 5 días entrados en el año, y no lo veo distinto de otros. Lo único que veo son lágrimas y lloros que inundan estas cuatro paredes que nos rodean, Nitght. Intento poner pósters, pero cada vez que salgo el resto de paredes ya se encuentran inundadas, al igual que el resto. El todo. Salir a la calle, con esa luz radiante del sol de las doce, y ver que las paredes emiten calor, es una sensación demasiado agradable; pero las nubes que se encuentran arriba no me dan la misma sensación. También están inundadas. Lo peor de todo es que puedo llegar a pensar de 1000 cosas de las que estén así, pero son tantas que me cuesta coger una así, al azar simplemente.  De modo que no puedo hacer otra cosa que resignarme y encerrarme en esas cuatro paredes que me han visto crecer. Las mismas que han ido cambiando, a medida que pasaban los años. Cuadros infantiles, cuadros, pósters, más pósters... Pero lo que nunca hubo entre mis paredes fueron fotos. Hay gente que rellena las paredes de fotos y se sienten orgullosos de ellos, pero en mi caso no. Porque si colgara las fotos de todas las personas que han significado algo para mí, seguramente podría haber llenado dos paredes; pero hay tantas con las que ya no mantengo el contacto por mi traslado, personas de las que me encapriché, personas con las que simplemente no tengo fotos con ellas, o personas que no fueron lo que esperé.  Poco a poco, antes o después, habría ido quitando las fotos una por una. Para no hacerme a la idea y no entrar en ese pequeño mundo de resentimiento, decidí hace años no colgar ni una sola foto en las paredes.

Dicen que según la madurez que tengas, así decoras tus paredes; y según las miro ahora me dan la sensación de que he madurado demasiado o demasiado pronto. Porque están blancas, vacías, como al principio. Y muchas veces me da por preguntarme por qué no cuelgo como hacía antes, cosas que no sean fotos.

Año nuevo, vida nueva. Pero a veces es mejor lo malo conocido, que lo bueno por conocer...

~Sora

28/12/11

Perhaps it starts, it always ends

Night, sé que no he tenido mucho tiempo últimamente para escribirte pero ya sabes que no he podido escribirte más a menudo. Y he de decirte, que en este tiempo jamás lo habría pensado: tal vez lo que bien empieza, mal acaba. "_ _". Sabes bien, Night, que para mí antes tenía otras iniciales.

Como ya he escrito más arriba en tus líneas, no he podido dar muchas señales de vida. Tampoco he podido hablar mucho con CL, IM, LK, VA, SG ni "_ _". Y es que me he dado cuenta de que los tres primeros dichos, en el momento que había pasado un fin de semana sin hablar, me han llamado, me han dejado un mensaje en el buzón, o simplemente me han dejado un comentario en algún lado. Pero de quién no me lo esperaba era de "_ _". Vale que no he dado muchas señales de vida, pero vamos como si hubiera tenido un accidente, viviría en la completa ignorancia porque ni si quiera recibí nada suyo. Y Night, sinceramente no me he portado tan mal, porque para mí es o creo que mejor "era" uno de mis mejores amigos y mira, ahora mismo no sé qué pensar la verdad.

Creía que era también importante para "_ _", pero ya veo ya. Llevo días, semanas desaparecida por diversos problemas y ni si quiera me ha dejado un mensaje. Bueno y qué más eso de llamar, o preguntar, felicitar las navidades o algo de eso. Luego en cambio cuando no está o cuando lleva sólo un día sin aparecer, me preocupo. La que se preocupa cuando no está, la que manda o escribe mensajes y demás para que aparezca o al menos saber que no le ha pasado nada. Y luego me da la sensación de que todo te da igual. Supongo que nunca fui perfecta, aunque pienso que está esperando que vaya yo como siempre he hecho. Lo peor es que tal vez se haya enterado de algunas cosas, y nada. Pues Night, sinceramente me ha dolido.
Y no es que quiera ser una egocéntrica, que yo sé que no puede estar las 24 horas del día conmigo, pero con dos minutos que tome de su tiempo un simple "¿Qué tal?" habría bastado. Será que sus nuevos superamigos nuevos no dejan tiempo ni si quiera para sus amigos.

Vale, lo acepto pero me cansé, Night. Sino, que vayan ahora sus nuevos amigos, ya que parece que son mejores que yo. 

"_ _", has cambiado. Sinceramente, tu nuevo "tú", no me gusta nada de nada. Y después de todo lo que he vivido contigo no puedo pensar que se vaya al traste. Espero volver a los momentos en que ambos éramos parte uno del otro, y haberme equivocado esta vez.


~Sora

1/12/11

LK, on the other side

Night, ¿sabes? A veces pienso que fue una coincidencia, otras que fue el destino, y otras que simplemente he estado durmiendo y todo esto ha sido algo que nunca podría haber esperado.

Hace un tiempo, ni yo misma me lo esperaba; apareció LK.
Realmente no sabíamos lo más mínimo una de la otra. Nos conocimos "por casualidad" por capricho del destino. Tampoco sé cómo empezó todo, pero el caso es que fue un mensaje privado o una conversación múltiple como pasaba al principio. Un simple "¿Qué tal?" abrió nuestros mundos y los conectó. A pesar de que ambas no sabíamos que había al otro lado de la pantalla. Pero quisimos arriesgar a pesar de nuestros miedos y temores, y he ahí estamos.

Poco a poco empezamos a hablar más, a dedicarnos la una a la otra más tiempo, en encontrar los gustos que teníamos en común, mientras reíamos, llorábamos y nos teníamos la una a la otra para contarla todo. Aunque puede que haya gente que nunca piense que se puede llegar a tanto, ha sido y es, una amistad que no empeora con el tiempo; sino al revés, crece. Y es que cada día tenemos una novedad nueva, una nueva cosa de la que nunca hemos hablado y que resulta que tenemos en común, o inventamos paranoias para pasar un buen rato mientras hablábamos tantas horas rutinariamente.
Como todo, el roce hace el cariño, y así pasó. Nos cogimos cariño la una a la otra, y resultó que ese encuentro por mera casualidad hizo una amistad de hierro.

Pero volvimos como al principio. Has decidido marcharte a pesar de mis esfueros por que no te fueras, pero respeto tus razones y aunque me disguste la idea, tengo que aceptarlo. Y no veo el momento en que vuelvas y volvamos a pasar tan buenos momentos como los de estos dos años y medio.

LK, sólo decirte un millón de veces más, que muchísimas gracias por haberte dejado conocer, por haberte arriesgado a hablar conmigo en aquél momento, por haber estado ahí siempre, por haber dejado que el nombre de Sora entrada en tu vida... En definitiva, por todo y por las mil y una cosas que hemos vivido.
Que no habría palabras para explicar el cariño tan grande que te he cogido, que me muero de ganas de darte un abrazo fuertísimo y que ahora que no estás, los días no los veo igual. No veo el momento en que vuelvas.


~Sora

30/11/11

Dear...

Querido Night.

Sé que el nombre de Sora hace que ya de por sí, sea un tanto extraña. Tengo un nombre raro y lo admito Night. Pero es que ya de por sí tengo el nombre como para encima ser yo también rara. No sé, es como si no encajara en este mundo, como si yo perteneciera a otro. Siempre estoy en las nubes, y pienso que todo es de color de rosa, pero luego me he tropezado varias veces con la misma.Y sigo aquí, con la misma sonrisa de siempre abriéndome a cualquiera que se me acerque con una sonrisa. Debe de ser que no aprendo a callar cuando debo, o puede que tal vez no haya aprendido la lección.

Quisiera que alguna vez hubiera tenido un alguien, a quien poder abrazar, a quién mi nombre no le influyera Night. Quisiera no tener que escribir esto en un diario que me regalaron, y menos aún tener que ponerle el nombre de "Night" para poder contar mis penas y sentirme comprendida aunque fuera sólo un poco. También quisiera... no sé, encontrar a alguien, daría mil vueltas al mundo con tal de encontrar a alguien que me acepte tal y como soy, que sea para mí una cosa indispensable, que no lo pueda cambiar por nada. Y sobre todo, que sea mutuo. Porque me duele más pensar que es tu amistad definitiva, la durardera, la de "forever and ever" y luego darte cuenta que esa persona no piensa igual, o que te tiene ahí, sí, para calmar sus penas, que te tiene como "confidente" por así llamarlo y luego te da esquinazo a la mínima de cambio; cuando tú lo pasas mal. Me duele incluso más que cuando ves que esa persona no es tu ideal, que no sabe comprenderte.
Pero... ¿sabes una cosa, Night?

Ella se acercó, me ofreció su mano... y... sonreí.

~Sora

25/11/11

Yesterday, I saw...

Creía que lo había olvidado. Por un momento ella llegó a pensar que no era él, que era otra persona que se le parecía; pero no. Era él. Y la pregunta que sólo se pasaba por su mente era: ¿Qué hacía allí? A pesar de todo, a pesar del tiempo, a pesar de la distancia, volvía a verle. Después de haber soñado tantas veces con ese reencuentro, el cuál tantas veces quiso olvidar, y que de hecho, enterró en el fondo de su corazón.
Ahí estaba. Tantas veces lo había soñado y... demasiadas preguntas surgieron en su cabeza en aquélla décima de segundo. Y si realmente, ¿no se acordaba de ella? Tenía miedo de que no la reconociera después de tantos años. Eso indicaría entonces, ¿todo lo que vivieron para él no fue nada? Acaso, ¿fue sólo por su parte? O si, ¿para él era una molestia encontrarse? Quería hacerle y responderse demasiadas preguntas, aunque las palabras no hubieran cubierto la mayoría de ellas.
Pero, al final, no le salió el valor de ir y cumplir aquel deseado encuentro, y más con la tercera persona que se encontraba a su lado. Con la que además, sonreía. ¿Quién era? ¿su novia? Y lo peor, ¿acaso con ella no sonreía así? Y si hubiera sido así... ¿por qué? Un punzamiento surgió dentro. Algo tembló, una emoción muerta, un sentimiento pasado, una añoranza de algo.

"Algo" quiso llegar hasta él de alguna forma, abrazarlo o aunque fuera un "Hola" hubiera bastado. Pero sólo pudo mirarle, mirar a esos ojos que alguna vez la robaron el pensamiento y el alma. Esos mismos que volvía a ver y que por alguna razón al verlos, quería llorar, aunque las lágrimas no salieran de sus ojos. Se supone que de alegría por volver a verle; pero realmente era de tristeza por verle y no poder tocarle, ni siquiera llegar a poder decirle nada.
Porque, sólo un simple cristal distanciaba el presente del pasado, su anterior vida y la de ahora. Una mano que se posaba sobre éste y que nunca halló respuesta.

Todo... la magia y el resto, quedó tapado por esa capa de humo que desprendía el autobús.


―Night... he de confesar algo. Volví a verle. Vi a JG...―


~Sora

27/10/11

It hurts, but...

Night, hacía tiempo que no escribía sobre las cosas que se pasan por mi mente. Y es que hoy... ha llovido. Sí, y la lluvia me deprime demasiado, aunque la veo demasiado bonita desde una ventana imaginando que alguna vez lloverá y yo estaré con esa persona especial, bajo el mismo paragüas. Aunque sólo fuéramos amigos, sería feliz, Night.

Hoy... me conecté como cualquier otro jueves, para variar. Llegué más temprano a casa porque tuve reducción de jornada y... lo vi. Estaba suficientemente mierda ya con que lloviera como para que encima ver un estado que me ha dejado peor. Y es que me da por pensar que...

Jod* que es una mierda no tener tanta confianza contigo, porque quisiera contarte todo lo que pasa en el día, animarte y darte un abrazo cuando más lo necesites. Que quiero compartir las alegrías y las penas contigo, que quiero abrazarte, tocarte el pelo, oler esa colonia que tanto me gusta y sonreír; sin ningún motivo. Pasar las tardes en un parque, reírse a carcajadas con cualquier chorrada, hacerme fotos contigo, y llegar a ser como cuando éramos niños. ¿Acaso es tanto pedir?
Que he de reconocer, que me duele y claro que me duele, muchísimo, el que estés mal. Aunque sea porque te han rechazado, yo que sé... que me da igual jod*. Que me encantaría cruzar hasta tu casa, llamar a tu puerta y esperar a que lo soltaras todo. Que quisiera que lloraras conmigo, que fuera alguien allegada en tu vida, aunque nunca llegara a pasar nada, tenerte a mi lado sería... la mayor satisfacción que se puede llegar a tener.

Es que tengo la sensación de que me pierdo algo sin ti, que la primera vez que te conocí y crucé dos besos contigo supe que eras especial, que cada vez que miro esos ojos azules siento un nudo en el estómago que me impide hablar y compartir tu mirada; que me duele el pecho cuando no estás y que cada vez que llueve, como hoy, me veo contigo y con nadie más.


A veces, en días como hoy, me doy cuenta de qué difícil es llegar a ser feliz...


~Sora

19/10/11

You'll know...

Dicen que la vida gira en torno a las decisiones que tomamos. Que no hay nada escrito, sino que lo construimos paso a paso. Que quizá, en vez de haber ido a esa fiesta, no deberías haberlo hecho. Y si has ido, en vez de haberte vestido de azul, tendrías que haber ido de verde. O de rojo. Que quizá deberías haberte quedado en tu casa, tomando una taza de chocolate caliente y comiendo magdalenas, o un café descafeinado y algunas pocas galletas.
Pero ya es tarde. Estás ahí. Pensando en lo que pasará a continuación, en qué hubiera pasado si no estuvieras ahí. Te debería dar exactamente igual, la verdad, porque total, no vas a poder cambiarlo y sin embargo lo piensas.
Y sigue siendo tarde, porque para entonces ya has cruzado la mirada con esos ojos que para ti, no son nada y serán todo. Y qué ojos. Al principio ni te fijas, quizá tardes días, semanas o incluso meses. Pero, después, cuando se lo cuentes a alguien te darás cuenta de que no era una mera casualidad.

By: NMG

~Sora