30/11/11

Dear...

Querido Night.

Sé que el nombre de Sora hace que ya de por sí, sea un tanto extraña. Tengo un nombre raro y lo admito Night. Pero es que ya de por sí tengo el nombre como para encima ser yo también rara. No sé, es como si no encajara en este mundo, como si yo perteneciera a otro. Siempre estoy en las nubes, y pienso que todo es de color de rosa, pero luego me he tropezado varias veces con la misma.Y sigo aquí, con la misma sonrisa de siempre abriéndome a cualquiera que se me acerque con una sonrisa. Debe de ser que no aprendo a callar cuando debo, o puede que tal vez no haya aprendido la lección.

Quisiera que alguna vez hubiera tenido un alguien, a quien poder abrazar, a quién mi nombre no le influyera Night. Quisiera no tener que escribir esto en un diario que me regalaron, y menos aún tener que ponerle el nombre de "Night" para poder contar mis penas y sentirme comprendida aunque fuera sólo un poco. También quisiera... no sé, encontrar a alguien, daría mil vueltas al mundo con tal de encontrar a alguien que me acepte tal y como soy, que sea para mí una cosa indispensable, que no lo pueda cambiar por nada. Y sobre todo, que sea mutuo. Porque me duele más pensar que es tu amistad definitiva, la durardera, la de "forever and ever" y luego darte cuenta que esa persona no piensa igual, o que te tiene ahí, sí, para calmar sus penas, que te tiene como "confidente" por así llamarlo y luego te da esquinazo a la mínima de cambio; cuando tú lo pasas mal. Me duele incluso más que cuando ves que esa persona no es tu ideal, que no sabe comprenderte.
Pero... ¿sabes una cosa, Night?

Ella se acercó, me ofreció su mano... y... sonreí.

~Sora

25/11/11

Yesterday, I saw...

Creía que lo había olvidado. Por un momento ella llegó a pensar que no era él, que era otra persona que se le parecía; pero no. Era él. Y la pregunta que sólo se pasaba por su mente era: ¿Qué hacía allí? A pesar de todo, a pesar del tiempo, a pesar de la distancia, volvía a verle. Después de haber soñado tantas veces con ese reencuentro, el cuál tantas veces quiso olvidar, y que de hecho, enterró en el fondo de su corazón.
Ahí estaba. Tantas veces lo había soñado y... demasiadas preguntas surgieron en su cabeza en aquélla décima de segundo. Y si realmente, ¿no se acordaba de ella? Tenía miedo de que no la reconociera después de tantos años. Eso indicaría entonces, ¿todo lo que vivieron para él no fue nada? Acaso, ¿fue sólo por su parte? O si, ¿para él era una molestia encontrarse? Quería hacerle y responderse demasiadas preguntas, aunque las palabras no hubieran cubierto la mayoría de ellas.
Pero, al final, no le salió el valor de ir y cumplir aquel deseado encuentro, y más con la tercera persona que se encontraba a su lado. Con la que además, sonreía. ¿Quién era? ¿su novia? Y lo peor, ¿acaso con ella no sonreía así? Y si hubiera sido así... ¿por qué? Un punzamiento surgió dentro. Algo tembló, una emoción muerta, un sentimiento pasado, una añoranza de algo.

"Algo" quiso llegar hasta él de alguna forma, abrazarlo o aunque fuera un "Hola" hubiera bastado. Pero sólo pudo mirarle, mirar a esos ojos que alguna vez la robaron el pensamiento y el alma. Esos mismos que volvía a ver y que por alguna razón al verlos, quería llorar, aunque las lágrimas no salieran de sus ojos. Se supone que de alegría por volver a verle; pero realmente era de tristeza por verle y no poder tocarle, ni siquiera llegar a poder decirle nada.
Porque, sólo un simple cristal distanciaba el presente del pasado, su anterior vida y la de ahora. Una mano que se posaba sobre éste y que nunca halló respuesta.

Todo... la magia y el resto, quedó tapado por esa capa de humo que desprendía el autobús.


―Night... he de confesar algo. Volví a verle. Vi a JG...―


~Sora